Seguro que te has preguntado alguna vez para qué estamos aquí.
Por qué hemos venido a este mundo.
En muchas filosofías nos cuentan que estamos aquí para aprender y experimentar todo lo que podamos.
Hay gente que ni siquiera quiere aprender a montar en bici. Hay otros que, si no han probado todos los deportes, sienten que no están aprovechando el tiempo.
La verdad es que descubrir e integrar nuevas vivencias, herramientas y habilidades te da una forma más atractiva de afrontar la vida.
Y los idiomas son de las pocas cosas que, una vez dentro, no te las quita nadie.
El topógrafo que acabó dirigiendo un hotel en Nueva Zelanda
Hace unos años, un buen amigo estaba bloqueado en Madrid.
La crisis había golpeado fuerte el sector donde trabajaba. Era topógrafo. Tuvo que volver a su antigua profesión de poner copas por la zona del Bernabéu.
La parte buena es que tenía una novia de Nueva Zelanda. Y ella quería volver a su país al año siguiente.
Mi amigo ni se lo pensó.
Apostó por cruzar océanos.
Los últimos años había dedicado poco a mejorar su inglés. Y como su novia hablaba español, ella tampoco le había ayudado a subir el nivel.
Un mes antes de volar, la novia decidió que la relación estaba rota.
Se le vino el mundo encima.
Pero seguía queriendo vivir la aventura.
Llegaron al acuerdo de que él estaría un par de meses con la familia de ella. Cuando encontrara trabajo, se iría por su cuenta.
Con un nivel de inglés bajo y la especialidad de topógrafo saturada en el mercado local, empezó limpiando retretes en un hotel.
Sin caérsele los anillos.
Perseveró a nivel laboral y con el idioma, con coaching de idiomas, sesión a sesión. Unos años después estaba de director de un hotel en Paihia, una zona turística del norte de Nueva Zelanda.
Lo que esa historia dice sobre los idiomas
Puede que no estés pensando en dejarlo todo para irte a otro país.
Pero nunca vas a saber lo que puede pasar.
Aprender bien un idioma no es prepararse para algo concreto. Es prepararse para cualquier cosa que venga.
El topógrafo no sabía que iba a acabar dirigiendo un hotel en las antípodas. Sabía que quería ir.
El idioma hizo el resto.
Preguntas frecuentes sobre aprender un idioma para trabajar en el extranjero
¿Se puede aprender inglés desde un nivel bajo para trabajar en otro país?
Sí. El caso de Paihia es exactamente ese. Con constancia, práctica real y acompañamiento personalizado, el nivel sube aunque el punto de partida sea bajo. El tiempo que se tarda depende de la intensidad y de la frecuencia de las sesiones.
¿El coaching de idiomas funciona para personas que no han estudiado en mucho tiempo?
Es precisamente para ese perfil. El método se adapta al punto de partida y a los objetivos concretos de cada persona, sin importar cuánto tiempo haya pasado desde el último contacto con el idioma.
¿Las sesiones son online o presenciales?
Ambas opciones están disponibles. Para quienes están en proceso de mudanza o ya viven en otro país, el formato online permite continuar el aprendizaje sin interrupciones.
¿Cómo se contacta para saber si hay plazas disponibles?
Escribiendo a contact@learndix.com o llamando al +34 650 276 885. Si hay hueco con el perfil de coach adecuado, te lo confirmamos en menos de 48 horas.
Prepárate, aprende bien un idioma y experimenta.
Si quieres dominar un idioma para estar preparado para cualquier trabajo o cambio de residencia, escríbenos aquí o llama al +34 650 276 885.
Que tengas un bonito día.